*Las mujeres encabezan la lista de beneficiadas, siendo el dato preciso un 73% de todos los habitantes del programa de viviendas.
*El Banco Central de Nicaragua en el año 2021, destinó 187.4 millones de dólares a gastos en viviendas y servicios comunitarios.
POR WENDY GUDIEL
Managua, Nicaragua.
(12 de noviembre del 2022). Escoger entre comer o pagar renta es una situación
crítica; vivir con familiares y a pesar de eso no sentirte tranquilo en ese
lugar, también lo es, pensar que tu vivienda no es de la calidad adecuada para
ser habitable y puede derrumbarse, es más grave. En la mente de ninguna persona
está el padecer esta situación; realidad de muchas familias nicaragüenses que
se padece fríamente día a día.
Nicaragua ha sido abatida
en diferentes periodos oscuros que han marcado un retroceso en el progreso
económico y desarrollo social. La situación de los nicaragüenses expuesta con
anterioridad es conocido para el Estado y gobierno como «déficit habitacional». La época Neoliberal, el enfrentamiento sociopolítico
del 2018 ($206.5 millones perdidos al PIB), la pandemia de COVID-19 y el paso de los huracanes
ETA e IOTA han sido los detonantes para que este déficit continúe en aumento,
en los años 2007-2019 la cifra se estimaba en 952,000 habitantes con viviendas
inadecuadas, decir que está cifra ha frenado su crecimiento sería una mentira.
Si esto se
considera fuerte y que contiene una carga emocional grande, las historias de
las diferentes personas que buscan una mejor vida son impactantes. Heydi
González, una mujer de 30 años de edad, con una bella familia de 3 niños, ha
sufrido bastante para lograr establecerse en un lugar propio, el déficit de
viviendas obliga a convivir diferentes familias en una sola casa, lo mismo
sucedió con esta mujer, que no se sentía en paz mentalmente:
«Antes vivía con un familiar ahí en el barrio Bóer, a
pesar que la gente es familia, siempre hay discordia, más si tienes hijos, tienes que estarle viendo caras a las personas, incluso si tus niños no comen gracias
a ellos, siempre he sido independiente, he buscado por mi cuenta el bienestar
de mis niños, no aguantaba más.»
Por otra parte,
siempre mujeres encabezando la lista, Lucila del Rosario Castillo junto a su
esposo, mencionaban la dura situación que les tocó vivir durante un tiempo: «Nosotros alquilábamos en Santa Elena, pagábamos de
alquiler $150 y en ocasiones nos limitábamos en comida porque si no era así,
nos quedábamos sin casita, había que pagar SÍ O SÍ.». La responsabilidad de las estrategias de privatización
y desregularización del gobierno neoliberal, dejaron desamparadas a miles de
familias, familias que no han podido estabilizar su situación económica y de
vivienda.
Programa de viviendas
familiares dignas: una prioridad para el país
Con el regreso del GRUN al poder en el año 2007, se inicia una época de vigor y cambios. La población se siente cobijada, identificada y con esperanzas de un nuevo porvenir solidario. Junto a nuevas aprobaciones de leyes, en el año 2009 nace la Ley 677 «Ley especial para el fomento de la construcción de viviendas y acceso a la vivienda de interés social» esta significaba desarrollo y oportunidad para personas como Heydi y Rosario que solo soñaban con una casita para habitar con su familia.
Era necesaria una
política pública que brinde alternativas de solución a esa problemática que iba
en aumento, de esta forma dentro del Plan de Lucha contra la Pobreza y Desarrollo Humano 2022-2026, se incluye la política «Viviendas Dignas de Interés Social.”. Esta estrategia no solo beneficiaba a personas que
no tuvieran vivienda propia con subsidios o créditos hipotecarios, de igual
forma garantizaba la agilización de trámites relacionados al tema y adelanto de
prestaciones para remodelar la infraestructura de hogares que ameritan mejores
condiciones.
Esta nueva
política, da pauta al nacimiento del «Programa
de Viviendas Bismarck Martínez»
anunciado con bombos y platillos por todos los medios de comunicación
existentes y posibles. Mencionado alegremente por la vicepresidenta Rosario
Murillo en sus comunicados diarios vía telefónica. No fue eterno el tiempo para
que la Alcaldía de Managua diera declaraciones a través del Compañero Fidel
Moreno (secretario general) televisivamente; instando a la población a ser
partícipes de la oportunidad de vida que se les estaba ofreciendo.
Las mujeres desde
ese entonces han encabezado la lista de protagonistas de este programa,
demostrando su empoderamiento y agallas que definen a la mujer nicaragüense.
Daysi García, joven de 28 años que habita con su esposo y sus dos niños quiso
compartir un poco de su historia dentro del programa de viviendas sociales:
«Me di cuenta por la televisión, estaba buscando un
terreno, a la semana sale lo de las viviendas y me llaman, a los 15 días ya
podía cruzarme de los terrenos a las viviendas, me dijeron que solo necesitaban
mis papeles, llegaron a mi casa a verme, yo alquilaba en el Milagro de Dios,
pagaba $120 y a los 8 días comencé a pagar mi cuota de $20.»
Los límites se encuentran en la mente, el progreso de las familias se encuentra solo si estos consideran óptimo buscar una mejora a las condiciones de vida que poseen.
El programa no tiene disinciones. Escuchar audio de Rosario.
50,000
viviendas, igual a 50,000 familias felices y seguras
Seguridad,
estabilidad, compromiso y desarrollo son palabras que estas familias tienen
conciencia que forman parte de su presente; la oportunidad de comenzar de nuevo
en condiciones dignas habitables. Las Viviendas de Interés Social han sido un
paso gigantesco que deja claro la importancia de la población para un progreso
en conjunto como sociedad.
La satisfacción y
alegría de poder decir este lugar es mío, puedo estar tranquila, un gran peso
ha sido liberado de mi espalda a través de la entrega de viviendas del programa
Bismarck Martínez. Tanto Daysi, Heydi y Rosario han vivido en carne propia la
adrenalina de sentir en sus manos las llaves que no solo abren las puertas de
su casa, si no, las puertas a una vida más tranquila, beneficiadas con sus
casitas en «Villa Jerusalén» Distrito 6 de Managua.
«Sentimos una emoción grande cuando nos cruzamos de
vivienda, porque uno ya va a estar pensando en lo que es propio, el proyecto
está muy bueno, ayuda a un poco de familias de escasos recursos, uno se siente
tranquilo, a mí me gusta el lugar y estamos bien.»
Expresó Rosarito,
agradecida con la vida por la oportunidad que le brindó y de la que goza junto
a su esposo. El feliz matrimonio inicia su día de mañana, ambientaron el hogar
de acuerdo a sus gustos y no dejaron sin aprovechar ningún espacio, en su patio
trasero, juntos cosechan sus propios y riquísimos ayotitos que cuidan con mucho
amor. Por otro lado, Daysi comentaba la paz que siente por tener a sus niños en
un ambiente agradable y cómo instó a conocidos a unirse al programa:
«Antes pagaba alquiler y aún así llegaban a levantarme
a la hora que decían, ahora nadie me está diciendo, ve esa no ha hecho nada,
soy feliz y nadie está maltratando a mis niños, yo puedo saltar, gritar y nadie
puede decirme nada.»
Mis niños están seguros. Escuchar audio de Daysi.
Este proyecto es
creciente, muchos sueños serán cumplidos, pronto se sumará a los servicios ya
brindados como agua, luz, vigilancia, estación de Policía Nacional, Centro de
Atención Ciudadana ALMA y el pequeño parque recreativo; un centro de salud,
necesario para el crecimiento sano de los niños y salud adecuada de adultos y
adultos mayores; así mismo se espera con ansias el proyecto del colegio dentro
de la urbanización de Villa Jerusalén. Pronto esas 50,000 familias victoriosas que
se pretenden beneficiar, serán las más felices del país de Nicaragua.

